jueves, 26 de febrero de 2015

Muchas GRACIAS !!!



Para todo aquel que ah visitado mi blog muchas gracias espero que algunos les haya gustado lo que eh subido y les haya servido de mucho, muchas gracias para los que comentaron y aquí me despido espero verlos de nuevo.


miércoles, 11 de febrero de 2015

COMO MEZCLAR COLORES EN TU ROPA
Combinar la ropa no es algo sencillo, hay que tomar muchas cosas en cuenta, el diseño, el tiempo, los colores, entre otras cosas. Sin embargo el saber combinar los colores en tu ropa ya es un gran paso.

Una manera sencilla de para aprender a combinar colores es guiarnos de un circulo cromático, en general debemos de combinar 2 colores neutrales con 1 color puro así nunca fallaremos.
*Colores neutrales: Blanco, Negro, Gris.
*Colores puros: Colores enteros básicos (amarillo, azul, rojo).

Estos son unos ejemplos de combinación de colores siguiendo el consejo anterior:
COMO MEZCLAR COLORES EN TU ROPA

Ahora repasemos unos consejos básicos:

El negro no combina con todo, El color negro es fácil de combinar, pero no combina con algunos colores como ejemplo el azul marino y el marrón oscuro.

Los estampados, Nunca lleves más de una prenda estampada a la vez. Los estampados son bonitos pero saturas la vista al llevar más de una prenda.

Los accesorios, combina los colores fríos con accesorios plateados y los colores cálidos con accesorios dorados.

El color blanco, cuando combines colores blancos no lo combines con  más colores claros, usa colores algo oscuros.

Los zapatos y el bolso, por regla general y para no desentonar debemos de llevar los zapatos y el bolso de un color parecido, por no decir iguales.

En este vídeo podemos aprender un poco más de como mezclar colores en nuestra ropa:



Volvemos a los 80 !!


Son muchos los detalles que nos permiten caracterizar o recordar la moda  de 1980, que recordaba un estilo de vida individual y colectiva, un mundo que a veces nos llena de nostalgia y otras veces de cierta vergüenza pero con muchos toques de risa.

El estilo de los años 80 impactaba por los colores que eran muy variados,  accesorios y sobre todo los peinados. Los trajes más emblemáticos de la década fueron las remeras holgadas y coloridas, frecuentemente estampadas y con grandes hombreras, también los pantalones ajustados, los chalecos, las faldas rectas y minifaldas. 

Se utilizaron mucho las chapitas con logotipos o imágenes alusivas de grupos como Pink Floyd, The Police, B`52, Depeche Mode, entre otros, las cuales se llevaban puestas en bolsos, franelas o en unas gorras Vans.
Las mujeres se ponían zapatos de tacón alto y usaban cantidades de pulseras. 

Los peinados abundaban en rulos  y flequillos, el maquillaje era recargado. Los pantalones vaqueros o jeans, también fueron protagonistas debido a que los tratamientos de pre-lavado los hacían lucir decolorados y chic. 

La lencería iva adquiriendo también un lugar importante en la moda.
El estilo Punk influía en los varones con el uso de aros y el género musical New Wave glorificaba los brazaletes de cuero y las tachuelas. 

Algunos de los famosos como Madonna impuso su estilo con  medias de red, leggings, tops, crucifijos, guantes sin dedos y cadenas de strass. Michael Jackson popularizó las chaquetas y los pantalones de cuero.



¿Qué es la autoestima?

La autoestima es la forma en que cada una se valora a sí misma, la suma de cómo se siente respecto a su apariencia, a sus habilidades, a su conducta, cómo integra las experiencias del pasado y cómo se siente valorada por los demás. Es nuestro mundo interno al completo.
La autoestima no es voluntaria, espontánea o natural, proviene de las condiciones de vida y de lo que cada una ha experimentado al vivir su vida.
Por lo tanto, la autoestima no es individual, sino social. Las mujeres partimos de una valoración social inferior que la de los hombres y por esa razón, la baja autoestima se encuentra más frecuentemente en mujeres, especialmente en aquellas que han crecido en una familia con roles tradicionales, donde se dan a menudo los malos tratos psicológicos a todos los miembros del género femenino. En muchos casos la situación suele ser:
  • Madres mártires, quejas, reproches, lágrimas, amenazas de enfermar...
  • Padres dictatoriales estrictos, amenazantes, furiosos, hipercríticos...
Los maltratos no sólo son físicos, sino también psicológicos: silencios, posturas, gestos, actitudes, expresiones, tonos de voz y miradas significativas o incluso negación de la mirada... Todas estas formas de maltrato interfieren y condicionan nuestra autoestima. De hecho, está comprobado que la peor secuela psicológica de las víctimas de malos tratos es la baja autoestima que padecen y que llega a hacerlas perder su propia identidad.
¿Cuándo y cómo se forma?
A partir de los 5-6 años es cuando empezamos a formarnos una idea de nosotras mismas y esta primera valoración está basada en la forma en que nos valoran los mayores (padre, madre, maestros, etc.) Por lo tanto, es la familia, sus modelos y sus tabúes la primera influencia en la forma en que percibimos a nuestro propio ser. Más adelante, en la adolescencia empezamos a valorarnos con criterios culturales: cánones de belleza, valor, osadía, capacidad para controlar a los demás, etc. Y estos criterios no son casi nunca favorables para las mujeres, de forma que es más común encontrar a mujeres con autoestima baja que a hombres, aunque éstos se hayan criado en el mismo ambiente e incluso en el mismo entorno familiar.
Aprendimos lo que vivimos
Si de niñas vivimos:
  • Una crítica constante de nuestros hechos, de nuestro aspecto físico, de nuestras capacidades o de nuestro comportamiento, aprendimos a condenar a otros.
  • En un medio hostil donde se nos minusvalora, aprendimos a pelear.
  • En un ambiente dominado por el miedo, aprendimos a vivir temerosas.
  • Si fuimos objeto de lástima por nuestro aspecto físico o por la falta de capacidades intelectuales, aprendimos a sentir lástima de nosotras mismas.
  • Si nos ridiculizaron, aprendimos a ser tímidas.
  • Si crecimos en medio de la envidia y de la vergüenza, aprendimos a ser envidiosas.
Porque todas las personas necesitamos:
  • Sentirnos seguras.
  • Ser amadas y aceptadas incondicionalmente.
  • Formar parte de un grupo.
  • Sentirnos aceptadas por como somos, reconocimiento y aprobación.
  • Ser autónomas, tener capacidad para escoger nuestras opciones.
  • Que potencien nuestras capacidades y que no las limiten continuamente encasillando nuestra actividad vital en función del sexo.
Y cuando estas necesidades básicas para nuestro correcto desarrollo emocional no se cumplen, crecemos con una serie de carencias que repercuten negativamente en nuestra concepción de nosotras mismas.
Barreras de género en la autoestima de las mujeres
  • Sufrimos la primera discriminación de género por el sexo al nacer. Muchas mujeres no han sido aceptadas porque su familia esperaba un varón en su lugar.
  • El primer mundo conocido ya está marcado al nacer por el estigma de género, así también lo están la construcción de la identidad y el desarrollo de la subjetividad.
  • Una segunda discriminación personal ocurre frente a los hermanos o frente a hombres con autoridad como el padre.
  • Otras mujeres consideran que ha sido después, en el ámbito público donde han percibido la discriminación de género: en el trabajo, en ciertos niveles educativos, servicios estatales (de educación, de salud, de seguridad), la política, los deportes, la cultura y las artes, la calle, los medios de comunicación y las religiones fundamentalistas.
  • Las mujeres somos nombradas y tratadas en segundo término.
  • Recibimos una educación basada en el control, la dependencia, la culpa y el miedo. Nos educan para servir a los otros sin tener en consideración a nuestro propio ser.
  • Y esta educación repercute en problemas de inferioridad, inseguridad, desconfianza e impotencia, es decir, en una baja autoestima.
Causas de la baja autoestima de las mujeres
  • Se debe a la posición política de segundo sexo.
  • A la violencia de género.
  • A la falta o pérdida de derechos fundamentales.
  • A la pobreza de género (explotación económica).
  • A la sobrecarga de vida y doble esfuerzo para casi todo (doble jornada, actividades simultáneas y contradictorias).
  • A la falta de oportunidades en la vida pública.
  • A una educación centrada en encontrar al hombre de nuestra vida y pasar de depender del padre a depender del marido.
  • Al constante roce social misógino y antifeminista que nos exige realizar acciones defensivas, demostrativas o asertivas de género. A que somos evaluadas a partir de los mitos (esposa, madre y ama de casa perfectas...).
Síntomas de la baja autoestima
  • Ataques de ansiedad.
  • Repentinos cambios de humor.
  • Sentimientos de culpa.
  • Reacciones exageradas.
  • Hipersensibilidad.
  • Ver siempre el lado negativo de todo.
  • Sentimientos de impotencia.
  • Impulsos autodestructivos.
  • Autocrítica dura y excesiva.
  • No saber poner límites a la gente (no saber decir no) por un deseo innecesario de complacer.
  • Hipersensibilidad a la crítica de los demás.
  • Indecisión crónica.
  • Perfeccionismo, autoexigencia esclavizadora. Tratar de ser siempre la mujer diez.
  • Culpabilidad neurótica, se juzga y condena por todo, incluso por cosas ajenas.
  • Hostilidad, irritabilidad a flor de piel.
  • Tendencias defensivas, un negativismo generalizado y una falta de ganas de vivir.
Nuestros talleres para mejorar la autoestima
“En los talleres no se trata de discutir sobre nuestras ideas. Se trabaja sobre la experiencia traída por cada mujer a partir de indicaciones precisas formuladas a partir de la filosofía y los ejes teóricos feministas”. Marcela Lagarde [1].
Los talleres que realizamos en “Entre nosotras” durante tres meses, dos horas semanales son grupos de trabajo formados por un máximo de 14 mujeres en los que se comparten sentimientos y experiencias, por lo que ya de entrada conseguimos romper la situación de aislamiento en que viven muchas de ellas.
En los talleres partimos de la problemática específica que presenta cada mujer y después la generalizamos, haciendo el análisis social de cada tema, para lograr que las participantes tomen conciencia de la injusticia que se promueve entre varones y mujeres, a partir de la educación diferenciada que se nos da. Analizando y reflexionando sobre nuestra vida cotidiana, las relaciones con la familia, la pareja, las/os hijas/os, el dinero, las relaciones con los varones y con otras mujeres, nuestros espacios y el tiempo que tenemos para nosotras mismas, las ataduras de nuestra hiperafectividad, la sexualidad para otros, los trabajos que realizamos, la creatividad que desarrollamos. Todo ello nos lleva a darnos cuenta de que nuestro rol de mujeres es algo aprendido y que esto es la causa de nuestros malestares y sufrimientos, pero a la vez vemos con esperanza que todo lo que es aprendido se puede desaprender y por lo tanto, cambiar.
Así, nuestra metodología va de lo particular a lo social, para regresar a lo individual con nuevos elementos, con el fin de que cada mujer encuentre el camino para realizar los cambios necesarios para poder superar sus problemas y así, mejorar su vida.
Nuestra aspiración es que, al salir del taller, cada mujer tenga nuevos recursos para enfrentar su experiencia y para buscar nuevas fuentes de conocimiento y comprensión de sí misma, encontrando caminos para:
  • Desaprender lo aprendido, cuestionarse y analizar nuestros aprendizajes para cambiarlos o mantenerlos dentro de nuestros propios valores.
  • No idealizar a los demás.
  • Evaluar las propias cualidades y defectos.
  • Controlar los pensamientos irracionales.
  • No buscar la aprobación de los demás.
  • Afrontar los problemas sin demora.
  • Aprender de los errores.
  • Practicar nuevos comportamientos.
  • No exigirse demasiado.
  • Aceptar el propio cuerpo.
  • Cuidar nuestra salud.
  • Disfrutar del presente.
  • Ser independientes.
  • Enfrentarnos a sus miedos.
  • No tener miedo a estar sola. De hecho, es necesario estar sola para poder reflexionar y encontrar soluciones dentro de una misma.
  • Tomar las riendas de la propia vida.
En definitiva, desarrollar la autoestima es desarrollar la convicción de que una es competente para vivir y tiene derecho a la felicidad y por lo tanto enfrentarse a la vida con mayor confianza. Desarrollar la autoestima es ampliar nuestra capacidad para ser felices.
Debemos aprender a conocernos mejor a nosotras mismas, investigar y asumir los sentimientos de la niñez (aunque sea doloroso), acepla tarnos y afirmarnos.
En definitiva debemos ser conscientes de quienes somos, y esto significa:
  • Pensar, mantener nuestras propias opiniones.
  • Vivir en la realidad, aunque a veces sea doloroso.
  • Ser independiente.
  • Mantener una actitud activa aunque sea más “cómodo” ser pasiva.
  • Ser honesta.
  • Vivir el presente, no en las fantasías ni en los recuerdos de tiempos mejores.
  • Enfrentarse a una misma, a los propios miedos.
La autoestima no puede depender de nuestro aspecto físico. La aceptación plena y sincera ayuda a hacer desaparecer los sentimientos negativos o indeseables. Aceptar la derrota o el fracaso y combatir el miedo.
La autoestima alta no significa un estado de éxito total y constante, sino que consiste también en reconocer y aceptar las limitaciones y debilidades propias y experimentar la necesidad de complementariedad con otros.
Para poder conocernos bien debemos ir analizando y modificando lo aprendido pero sabiendo que los esfuerzos a favor de la autoestima son procesos que requieren continuidad y esfuerzo. En nuestros talleres aprenderemos que el proceso de mejorar nuestra autoestima durará toda la vida trabajando activa y conscientemente por mejorar nuestra vida.
Coincidimos con Marcela Lagarde en que para alcanzar y mantener nuestra autoestima como mujeres, tenemos unas claves indispensables:
Lograr:
  • Tener conciencia histórica: ser protagonistas.
  • Vivir la rebeldía y la subversión: transformar la vida y el mundo.
  • Tener la identidad de ser humanas, de ser mujeres: la diferencia sexual.
  • La práctica de la igualdad.
  • La resignificación del tiempo.
  • El espacio: tener un lugar en el mundo.
  • Los recursos: los dones, los bienes, las obras...
  • Las oportunidades.
  • La ciudadanìa: la identidad política, los derechos.
  • La independencia y la autonomía.
  • La autovaloración y el amor propio.
  • La capacidad de goce y de creación.
  • El empoderamiento y el poderío.
  • La libertad: las capacidades de optar, de elegir, de decidir y de inventar.
  • Ser libres y vivir en libertad.
  • El desarrollo personal y colectivo.
  • La solidaridad.
  • La paz.
  • El feminismo.

8 características de las mujeres seguras de sí mismas

1. Admiten sus defectos

Nadie es perfecto.  A pesar de que siempre escuchamos este dicho, muchos de nosotros no lo entendemos. O mejor dicho, no lo aplicamos.
Las mujeres seguras de sí mismas no solo admiten sus imperfecciones, las aplauden. Saben dónde están sus fortalezas, dónde pueden mejorar y cuándo es tiempo de hacerse a un lado y dejar que otros tomen el liderazgo. Intentar ser perfecta en todo es ineficiente, y las mujeres seguras de sí mismas no tienen tiempo para eso. Se aman a sí mismas lo que son y lo que no son.tumblr_mfdnqcskf91qmae4ho1_1280

 2. Dicen que no
Algunas personas podrían pensar que está práctica es un poco mala leche, pero en realidad es muy respetuosa. Las mujeres seguras de sí mismas no se comprometen con más de lo que pueden cumplir ni hacen falsas promesas.  Dicen que no. ¿Por qué? Porque prefieren decir la verdad y rechazar algo que decir mentir y luego fallar. media_140793723646181200


 3. Escuchan

Mientras que las mujeres seguras de sí mismas confían en sus propios juicios, también son lo suficientemente seguras como para escuchar la opinión de otros. No necesariamente van a disfrutar todo lo que escuchen, pero no harán una pataleta solo porque su jefe no disfrutó el PowerPoint. Entienden que las críticas deberían ser constructivas.o-TALKING-TO-FRIEND-facebook


4. Están abiertas al amor

Sin importar lo brutal o vergonzoso que sea su pasado romántico, la oportunidad para el amor nunca está fuera de la mesa. Una relación fallida es una oportunidad. Estas mujeres reflexionan sobre por qué no duró (él era estúpido), mejoran sus malos comportamientos (ok, quizás le dije muchas veces que era estúpido), y luego buscan una pareja más compatible (alguien que no sea estúpido).
Dejando de lado los chistes malos, las mujeres seguras de sí mismas no dejan que el pasado las detenga.Saben que merecen una buena relación. Son lo suficientemente fuertes para sobrevivir si no funciona y lo suficientemente fabulosas para analizar los malos resultados.o-HAPPY-COUPLE-facebook


5. Piden ayuda

Muy importante. Nadie puede hacer frente a todo solo. Todo el mundo necesita ayuda en algún momento. Las mujeres seguras de sí mismas no se sienten inferiores por buscar ayuda.
Valoran que un tercero destaque lo mejor en ellas.  Además, tienen a alguien a quien contar ese épico error que sucedió con ya-sabes-quién en ya-sabes dónde.
Chismea con tus verdaderos amigos, no con tus colegas.
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6. Admiten sus sentimientos

Sin importar las circunstancias, las mujeres seguras de sí mismas luchan por entender sus emociones. Y por admitirlas.
Las mujeres seguras de sí mismas toman la oportunidad de expresarse a sí mismas sin culpar a otros.  Además siempre escuchan el otro punto de vista.
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7. Dejan ir la culpa

Se supone que la culpa es una emoción momentánea. Pero eso es todo. La culpa no debería de tener lugar en nuestros cimientos emocionales. Las mujeres seguras de sí mismas reconocen su culpabilidad, piden perdón, descifran cómo corregir el error y luego la dejan ir.
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8. No son envidiosas, se alegran de los triunfos de otros

Las mujeres seguras de sí mismas aman ver triunfar a sus amigos. Apoyar los negocios, las relaciones y éxitos de los demás no impide ninguno desarrollar nuestros propios logros, ¡los resalta!
¿Quieres estar segura de ti misma? Entonces nunca olvides que la confianza puede crecer. Recuerda lo que hablamos en #6. Esa es la calve para ser mejor en este complicado aspecto.
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COMO VESTIR EN VERANO 


El verano es la mejor temporada para las chicas que tenemos que enseñar y nos gusta lucir nuestra figura, ten en cuenta las siguientes recomendaciones antes de hacer tus compras para este verano.

Si lo que quieres es ver ropa para verano puedes ir directamente a este enlace: ROPA Y OUTFIT DE VERANO

La ropa de verano se caracteriza por ser una época de mucho color, utiliza colores pasteles intensos, estampados florales o un mix de ambos para lucir a la moda, sencilla y fresca en el verano.

COMO VESTIR EN VERANO

Prendas de verano.

-Shorts. Súper versátiles para combinar con una blusa, tanto de algodón como de seda. Eso sí, no te olvides de usarlo con un lindo cinturón de cuero.
COMO VESTIR EN VERANO

-Vestidos camiseros. ¡Comodidad asegurada! Son ideales para disimular zonas que no nos gustan tanto de nuestro cuerpo, como la panza o un gran busto.
COMO VESTIR EN VERANO

-Top. Ultra cortos o un tanto más largos (pero siempre dejando ver algo de la pancita), tienden a marcar por completo la silueta. Para generar un look más armónico puedes combinarlos con prendas inferiores más holgadas o camisolas transparentes por encima, para generar un estilo más rocker. Si te animas, para la noche será una buena opción acompañarlos con pantalones de cuero.

COMO VESTIR EN VERANO

-Blazers. Seguirán siendo un "must", un básico que se usará tanto para el día con un short o para la noche con un mini vestido. ¡No te pueden faltar!

COMO VESTIR EN VERANO

Accesorios.

-Carteras de mimbre trenzados. En formato de bolso, son ideales para un día de playa; tipo clutch, resultan perfectos para usar en diferentes ocasiones durante el día.

COMO VESTIR EN VERANO

-Turbantes. Otro accesorio que se lucirán mucho la próxima temporada. ¡Cuidado si eres muy alta! Éstos llevan la mirada hacia arriba aportando altura a nuestra silueta.


Tipos de cuerpos femeninos: descubre 

qué tipo de ropa te sienta mejor





Saber el tipo de cuerpo que tenemos es esencial para sacarnos mayor partido. Podremos elegir el tipo de ropa que mejor nos sienta, disimular los pequeños defectos y destacar nuestras mejores virtudes.
Es cierto que cada mujer es un mundo y hay multitud de formas y curvas diferentes que nos hacen únicas a cada una de nosotras, pero por lo general existen unos 5 o 6 tipos distintos de siluetas más habituales que se resumen en las siguientes:


Podemos resumir las mas comunes en cinco siluetas principales. Obsérvate detenidamente al espejo y descubre cuál es la que te correspondería. Después podrás conocer algunos consejos sobre cómo escoger cuidadosamente cada prenda y accesorio para sacarte el mayor partido.


Número 1 o cuerpo triangular o con forma de pera:

Esta silueta se caracteriza por tener unas caderas generosas y los hombros más delgados o finos.
Lo ideal es enfocar la atención en la parte superior y destacarla para dar un efecto de hombros más anchos.
Para ello, se pueden usar chaquetas que definan el torso y blusas o camisetas por encima de la linea de la cadera y no sobre ella. Los accesorios ideales son los que atraen la atención en la parte superior del cuerpo como los collares, pañuelos, bufandas… y de colores claros. Los estampados de rayas horizontales serán grandes aliados, por eso, los looks marineros son una perfecta opción. Por su parte, los pantalones que mejor sientan a este tipo de mujer son los rectos o de pata de elefante. Las faldas, en cambio, deberán tener volumen y vuelo pero ceñidas en las caderas.
Se deberían evitar los cinturones a la cadena, los estampados grandes, los vestidos globo y las faldas y pantalones muy cortos.

Número 2 o cuerpo rectangular o cuadrado:

Esta silueta se caracteriza por tener unas medidas muy similares en la parte superior del cuerpo y en la inferior, con una anchura muy parecida y con una cintura poco definida.
Lo ideal es destacar el busto con algunos accesorios o prendas que llamen la atención a la parte superior del cuerpo para darle volumen .
Para ello, lo mejor seria usar camisetas o vestidos con escote en V, el vestido cruzado puede ayudar a crear curvas y definir la cintura así como laos corsés. Serán ideales las faldas o vestidos con volumen en la parte inferior porque logrará dar la impresión de silueta en forma de reloj de arena. Los cinturones serán grandes aliados porque definirán la cintura, por tanto, todas aquellas prendas que vayan ceñidas en esta parte serán perfectas.
Se debería evitar la ropa con cuello cuadrado, los pantalones con pierna ancha y las botas ala altura de la rodilla con minifalda.

Número 3 o cuerpo ovalado o redondo:

Esta silueta se caracteriza por tener la cintura ancha, los hombros finos y, aunque no siempre, las piernas delgadas.
Lo ideal es disimular el abdomen para estilizar todo el cuerpo.
Para ello, lo que funciona muy bien es usar prendas de la misma gama de colores o evitar los grandes contrastes. Las chaquetas que no sean ajustadas van muy bien para este tipo de mujeres así como los escotes en forma de pico, el corte imperio de blusas y vestidos o las faldas y vestidos que tenga un largo justo encima y debajo de la rodilla. Por su parte, los pantalones más recomendables son los de pierna recta. El zapato de tacón será un gran aliado.
Se debería evitar la ropa ancha o muy ajustada.

Número 4 o cuerpo triangular o invertido:

Esta silueta se caracteriza por tener los hombros más anchos que las caderas. Suele ser el cuerpo que desarrollan las nadadoras debido a todo el ejercicio que realizan.
Lo ideal es desviar la atención de los hombros y resaltar las caderas y las piernas.
Por ello, las prendas estrella son aquellas que tienen volumen en la parte inferior como faldas o vestidos con vuelo. Si además se usa en colores claro se dará una percepción de mayor tamaño y proporción en esa zona. Los cinturones a la cadera también funcionan muy bien, al igual que los cuellos de pico. Los pantalones de campana son otras de las prendas que más favorecen a este tipo de mujeres y las chaquetas deberán llegar a la altura de la cadera y no a la cintura.

Número 5 o cuerpo en forma de reloj de arena:

Esta silueta se caracteriza por tener los hombros y las caderas de la misma proporción y una cintura definida. Con este tipo de cuerpo se puede usar casi todos los estilos. Es la silueta perfecta según el canon de belleza. Se podría hablar de el famoso cuerpo perfecto 90-60-90, pero también podemos ver este tipo con otras medidas igual de proporcionadas.
Lo que de podría hacer en este caso es sacarle provecho a la cintura con un cinturón bonito delgado o medio para estilizar y marcar mas las curva.
Las prendas más recomendables con los tops, las blusas llamativas, el vuelo halter, las blusas escotadas, las chaquetas entalladas o complementos como los pañuelos, collares cortos o cinturones por debajo de la cintura.
Lo que hay que tener en cuenta siempre es que los accesorios sean proporcionables a la altura y tamaño de la silueta.
Lo que se debería evitar son las rayas verticales anchas en la cintura ya que esto puede cambiar la percepción de la figura. Las chaquetas con pinzas no son muy recomendables porque convierten la silueta en cuadrada y desproporcionada